Un reciente estudio reveló un hallazgo sorprendente en la especie de pez spotted ratfish: machos adultos desarrollan dientes verdaderos en la parte superior de la cabeza, sobre una estructura cartilaginosa llamada tenaculum. Este descubrimiento se realizó en aguas del noreste del océano Pacífico y plantea nuevas preguntas sobre la evolución de la dentición en vertebrados.
La tenaculum aparece entre los ojos como un pequeño bulto que se despliega en un órgano ganchudo cubierto de dientes. Esta estructura cumple una función reproductiva: permite que el macho se sujete a la aleta pectoral de la hembra durante el apareamiento, garantizando el contacto necesario para la fertilización. El tamaño y la cantidad de dientes varían, con siete u ocho filas en ejemplares maduros.
Hasta ahora, se pensaba que los dientes en vertebrados solo se desarrollaban en la cavidad oral, pero la presencia de dientes en la tenaculum demuestra que la dentición puede formarse fuera de la boca. El equipo de investigación, liderado por científicos de la Universidad de Washington, combinó microscopía, análisis genéticos y estudios de fósiles de peces relacionados para identificar el origen de estos dientes. Confirmaron que nacen de la lámina dental, el mismo tejido que produce los dientes en la boca, descartando que se trate de dentículos dérmicos típicos de tiburones y rayas.
El fenómeno es exclusivo de los machos adultos, aunque ambos sexos muestran indicios de la estructura en etapas tempranas. El desarrollo de la tenaculum está ligado a la maduración sexual, más que al tamaño corporal, y se relaciona con otros órganos reproductivos, como los claspers pélvicos.
Los investigadores destacan que la tenaculum no solo sirve para el apareamiento, sino también como exhibición para disuadir rivales. La evidencia genética indica que los mismos genes responsables de la dentición oral activan el crecimiento de dientes en esta estructura, sugiriendo que en linajes ancestrales los dientes fuera de la boca pudieron haber sido más comunes de lo que se pensaba.
Este hallazgo abre nuevas perspectivas sobre la evolución de los dientes en vertebrados y plantea la posibilidad de descubrir estructuras dentadas inéditas en otras especies. Como afirmó Karly Cohen, investigadora posdoctoral: “Es probable que existan más dientes fuera de la mandíbula de lo que anteriormente se creía”, lo que podría redefinir la visión clásica de la dentición en el reino animal.