Los Yankees de Nueva York han tenido un inicio de temporada 2025 sólido en términos generales, aunque no exento de preocupaciones. Si bien una ofensiva encendida en las primeras semanas ayudó a ocultar ciertas deficiencias en el cuerpo de lanzadores, la última semana ha revelado nuevamente algunos de esos problemas.
Uno de los focos de inquietud ha sido Carlos Carrasco. Tras un comienzo de campaña desastroso y sin opciones claras en casa para abrir juegos, Carrasco sorprendió en el primer partido de la serie contra los Toronto Blue Jays, lanzando cinco entradas en blanco y permitiendo apenas tres hits. No obstante, una nueva implosión del bullpen —en particular de Devin Williams, el supuesto cerrador All-Star— arruinó el esfuerzo.
Williams permitió tres carreras limpias en apenas 0.2 entradas, desperdiciando el salvamento y provocando una derrota dolorosa para Nueva York. El descontento en el Yankee Stadium fue inmediato y ensordecedor, reflejo de la frustración de los fanáticos ante la alarmante efectividad de 11.25 que Williams ha registrado en sus primeras 10 apariciones de la temporada.
Tras el encuentro, el mánager Aaron Boone fue consultado sobre la posibilidad de realizar un cambio en el rol de cerrador. Su respuesta, breve pero significativa, dejó entrever que la situación está siendo evaluada:
"Ya veremos", dijo Boone a Chris Kirschner de The Athletic. "Hablaremos sobre eso. Es un tema delicado ahora mismo. Queremos hacer todo lo posible para que esté bien porque sabemos lo bueno que es y lo valioso que será para nosotros."
Aunque Boone mantiene un discurso diplomático, su tono reflejó frustración. Williams, adquirido en un intercambio con los Cerveceros de Milwaukee durante la pasada temporada baja, no ha estado ni cerca de las expectativas.
En contraste, Luke Weaver, de 31 años, ha brillado como una opción sólida en el bullpen. Weaver ha permitido apenas tres hits y ninguna carrera en 13 entradas esta temporada, destacándose especialmente en situaciones de alto apalancamiento. Tras un excelente desempeño como cerrador improvisado en los playoffs de 2024, los Yankees esperaban que la llegada de Williams permitiera a Weaver regresar a un rol de preparador. Sin embargo, ante los problemas persistentes de Williams, Weaver podría recuperar su posición como cerrador.
Un cambio podría beneficiar a ambas partes: permitir que Williams trabaje sus problemas en situaciones de menor presión, mientras Weaver asume nuevamente el rol de confianza en el noveno inning. Con una temporada de grandes expectativas en marcha, los Yankees no pueden permitirse dudas en la parte final de los juegos.