La MLB implementará dos nuevas reglas a partir de la temporada 2025, buscando mejorar la dinámica del juego y garantizar el cumplimiento de normas establecidas.
El primer cambio ajusta las restricciones a los shifts defensivos introducidas en 2023, que prohíben tener más de dos infielders a cada lado de la segunda base y exigen que todos los infielders estén dentro del cuadro interior. Antes, si un infielder violaba esta norma, el equipo al bate podía aceptar el resultado de la jugada o recibir una "bola" automática. Ahora, el equipo al bate tiene tres opciones: aceptar el resultado de la jugada, otorgar al bateador una base gratuita (permitiendo que los corredores avancen una base) o, si el jugador infractor toca la pelota primero, cargarle un error sin registrar el turno al bate del jugador ofensivo.
El segundo cambio aborda jugadas en las que un corredor sobrepasa una base distinta a la primera en una jugada de out forzado. En el pasado, si un corredor llegaba antes del tiro pero pasaba de largo sobre la almohadilla, los árbitros lo colocaban en la base ignorando que había sobrepasado el límite. Ahora, el corredor será declarado out si abandona la base (es decir, si ambos pies están más allá de la almohadilla), incluso si venció el tiro. Si hay un corredor anotando en la jugada, se evaluará si llegó al plato antes o después de que se declare el out.
Estas modificaciones buscan promover un juego más limpio, mantener la integridad de las reglas y simplificar las decisiones arbitrales en situaciones complejas.