El contrato de Shohei Ohtani con los Dodgers de Los Ángeles ha generado un impacto extremadamente positivo, evidenciado por la agotada venta de camisetas, incluso antes de su debut en el equipo. Sin embargo, para algunas figuras del béisbol, como Alex Rodríguez, esta noticia no es tan alentadora.
En un ciclo de charlas del foro Hope Global, Rodríguez expresó que el acuerdo es beneficioso tanto para los Dodgers como para Ohtani, pero considera que no es positivo para el béisbol en general y para los otros 29 propietarios de equipos. Su argumento se basa en la disparidad financiera entre franquicias, destacando que los Dodgers generan $250 millones anuales por derechos de televisión por cable, mientras que los Marlins recaudan $15 millones, a pesar de estar en la misma liga.
Rodríguez ilustra su punto al señalar que hay dos equipos cuyos ingresos totales son inferiores al salario anual de Ohtani, quien percibe $70 millones. Según él, este modelo financiero no es sostenible para la MLB.
El exjugador, ahora empresario exitoso, cuestiona la desigualdad financiera en las franquicias de la MLB y sugiere que la distribución de ingresos debería ser más equitativa. Aunque ha cosechado enormes ganancias durante su carrera, Rodríguez destaca que el camino empresarial siempre fue parte de sus aspiraciones, y ahora ha construido un imperio inmobiliario.
En el caso específico de Ohtani, Rodríguez señala que la decisión del jugador de diferir el 97% de su salario, optando por recibir solo dos millones por año, demuestra su enfoque en el éxito del equipo al preferir que los Dodgers inviertan en la contratación de más jugadores destacados. Este gesto refleja la visión de Ohtani de priorizar la victoria colectiva sobre un salario individual elevado.