El martes por la noche, Shohei Ohtani volvió a demostrar que es un fenómeno generacional en el béisbol y que su impacto en la postemporada solo puede describirse como histórico. En el Juego 1 de la Serie de Comodines de la Liga Nacional, el astro japonés encendió la ofensiva de los Dodgers con una exhibición de poder pocas veces vista en octubre.
Desde el primer turno al bate, Ohtani hizo vibrar el Dodger Stadium. Con un swing demoledor, conectó un jonrón de apertura que salió disparado a 117.7 mph, uno de los batazos más duros jamás registrados en postemporada, y que cayó en las gradas del jardín derecho para poner a su equipo al frente desde el inicio. La multitud se levantó al unísono, consciente de que estaban presenciando un momento especial.
Pero lo mejor estaba por venir. En la sexta entrada, Ohtani volvió a castigar la pelota con un cuadrangular monumental a 113.5 mph que viajó 454 pies, estableciendo un nuevo récord de distancia para un jonrón en playoffs dentro de la historia de los Dodgers. Este segundo estacazo no solo amplió la ventaja a 8-0, sino que selló una actuación que pasará a los libros de récords.
Lo de Ohtani no fue un espectáculo en solitario: Teoscar Hernández y Tommy Edman también contribuyeron a la fiesta con jonrones consecutivos en la tercera entrada, y Hernández sumó otro en la quinta, formando junto a Ohtani una dupla histórica. Ambos se convirtieron en apenas la quinta pareja de compañeros en toda la historia de la postemporada en conectar múltiples jonrones en un mismo juego. Para los Dodgers, es apenas la segunda vez que algo así sucede en sus más de 100 años de historia.
Los números respaldan el poder único de Ohtani. Con apenas dos temporadas en Los Ángeles, ya acumula los 16 batazos más duros de la era Statcast para la franquicia, incluyendo un jonrón de 120 mph, el más violento en la historia del club. En este juego, volvió a dejar claro que no existe lanzador al que no pueda castigar, conectando incluso ante lanzamientos de más de 100 mph como si fueran simples prácticas de bateo.
Su cuadrangular inicial fue además el cuarto más fuerte en la historia de la postemporada desde que Statcast comenzó a medir en 2015, quedando apenas por debajo del suyo propio en 2024 (117.8 mph en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional). La consistencia con la que logra rendir en momentos decisivos es lo que lo separa del resto.
La noche de Ohtani fue un recordatorio de que los playoffs son el escenario ideal para los grandes, y él está construyendo un legado de superestrella absoluta. Tras haber roto su propio récord de jonrones en temporada regular con 55, ahora comienza a escribir su leyenda de octubre, una que podría coronarse con lo único que aún le falta: un campeonato de Serie Mundial con los Dodgers.
Shohei Ohtani LEADOFF home run! #Postseason pic.twitter.com/ARb64AknKY
— MLB (@MLB) October 1, 2025