Los Yankees de Nueva York hicieron una apuesta importante al adquirir a Jazz Chisholm Jr. de los Marlins antes de la fecha lÃmite de canjes de 2024, enviando a tres prospectos rumbo a Miami. Chisholm inicialmente se ubicó como tercera base en la recta final de la temporada, pero tras la salida de Gleyber Torres en la agencia libre, asumió la segunda base principal, convirtiéndose en una pieza clave del infield.
El desempeño de Chisholm ha estado a la altura de las expectativas. En su partido número 162 con los Yankees, registró un promedio de bateo de .254/.336/.495, conectando 40 jonrones, 20 dobles y robando 48 bases en 671 apariciones al plato. Su versatilidad y capacidad de impacto tanto en la ofensiva como en la defensa han sido fundamentales para el equipo.
En septiembre, Chisholm ha mostrado un nivel especialmente alto, con un promedio de .325/.357/.550 en 42 turnos, incluyendo tres jonrones y cinco bases robadas, demostrando que llega en el momento crucial de la temporada. Su rendimiento ha ayudado a los Yankees a mantenerse en la pelea por los playoffs, llegando al domingo con el primer puesto de comodÃn, con 2.5 juegos de ventaja sobre Astros, Marineros y Medias Rojas, y a solo tres juegos de los Azulejos en la División Este de la Liga Americana.
Con una serie de juegos decisivos contra Mellizos, Medias Blancas y Orioles en el calendario restante, Chisholm representa una amenaza constante en el medio de la alineación, complementando el poder de Aaron Judge. Su temporada histórica de 40-40 en sus primeros 162 partidos con Nueva York subraya su importancia estratégica, demostrando que no solo es un bateador de poder, sino un jugador integral capaz de cambiar el curso de los partidos.