De acuerdo con una investigación de Sarah Langs de MLB.com, los Dodgers de Los Ángeles se convirtieron en el primer equipo en la historia en perder un juego sin hits en la novena entrada en dos ocasiones dentro de un lapso de tres partidos. El récord negativo encendió la frustración de los fanáticos, especialmente tras las fallas del bullpen comandado por Tanner Scott en momentos decisivos.
El primer golpe llegó el fin de semana en Baltimore, cuando Yoshinobu Yamamoto se quedó a un out de completar un no-hitter en Camden Yards. Sin embargo, el relevo no pudo sostener la ventaja y los Orioles dejaron tendidos a los Dodgers con un sorprendente walk-off.
Dos días más tarde, en el Dodger Stadium, la historia volvió a estar cerca de repetirse. Tyler Glasnow y Blake Treinen mantuvieron sin imparables a los Rockies durante ocho entradas, con la expectativa de que esta vez el bullpen completara la hazaña. Pero en el noveno inning, Tanner Scott permitió el primer hit, terminando con la ilusión del no-no.
Aunque los Dodgers terminaron imponiéndose 3-1 el lunes, la seguidilla de intentos fallidos dejó una sombra sobre el desempeño del relevo. Dave Roberts, mánager del equipo, respaldó a su lanzador: “Es frustrante, pero sabemos que tenemos el talento para superar estos baches. Tanner Scott es un gran pitcher, y confiamos en que encontrará su ritmo”.
Con la temporada en plena recta final, los Dodgers saben que deberán ajustar su bullpen si quieren llegar a octubre con garantías. La capacidad de cerrar partidos será clave para definir si estas manchas quedan como simples anécdotas o como una señal de alarma en sus aspiraciones de campeonato.