El domingo en el Yankee Stadium, Aroldis Chapman volvió a demostrar por qué es uno de los cerradores más temidos de la MLB. Con su juego salvado número 30 de la temporada 2025 en la victoria 6-4 de los Red Sox sobre los Yankees, el cubano reafirmó que, a sus 37 años, sigue siendo una fuerza dominante en el montículo. Chapman enfrentó a tres bateadores, ponchó a uno y cerró el juego con autoridad, dejando claro que su experiencia y talento no han disminuido.
Con este logro, Chapman alcanza por novena vez en su carrera una temporada con al menos 30 salvamentos, consolidando su posición entre los grandes cerradores de la historia. Su nombre se une a una lista exclusiva encabezada por Mariano Rivera, quien lidera con 15 campañas de 30 o más rescates, seguido de Trevor Hoffman (14), Lee Smith (10) y un grupo de tres jugadores con nueve temporadas: Joe Nathan, Billy Wagner y ahora Chapman. Entrar en este selecto club subraya la durabilidad y consistencia que lo han caracterizado a lo largo de los años.
Para los Red Sox, Chapman ha sido clave en mantener vivas sus aspiraciones de playoffs en un Este de la Liga Americana sumamente competitivo. Su capacidad para manejar la presión y definir partidos críticos lo convierte en un recurso invaluable. La victoria frente a los Yankees no solo significó tres puntos en la tabla, sino también un mensaje de confianza y liderazgo dentro del vestuario.
Más allá de las estadísticas, lo que hace destacar a Chapman es su vigencia. En una era donde muchos relevistas ven acortada su carrera en la élite, su combinación de experiencia, mentalidad fría y una recta que aún supera las 100 millas por hora lo mantiene como pieza indispensable de Boston. Aunque el récord de Mariano Rivera parece inalcanzable, compartir lista con el Salón de la Fama confirma el peso histórico de Chapman y su legado como uno de los cerradores más importantes de todos los tiempos.