Yankees pierden la paciencia con Jake Bird tras un arranque catastrófico en el Bronx
Después de apenas tres apariciones, los Yankees de Nueva York enviaron a Jake Bird a Triple-A, marcando un giro radical en su corta y turbulenta etapa con el equipo. Adquirido sobre la fecha límite de cambios desde los Rockies de Colorado, el relevista permitió un jonrón de tres carreras clave el lunes por la noche contra los Rangers de Texas, sellando una dolorosa derrota para los del Bronx.
Bird, de 29 años, ha sido un desastre desde su llegada. En solo 2.0 entradas repartidas en tres juegos, ha permitido siete carreras (seis limpias), junto a cuatro hits y un control tambaleante. Su efectividad con los Yankees se disparó de inmediato, y el mánager Aaron Boone no dudó en tomar medidas.
De revelación a desastre
La caída de Bird ha sido estrepitosa. Durante las primeras 28 apariciones del 2025 con los Rockies, fue uno de los relevistas más dominantes de la liga, con una efectividad de 1.41. Sin embargo, en sus últimos 17 juegos con Colorado, permitió carreras en 10 de ellos, con una efectividad de 13.20 durante ese tramo. Aun así, los Yankees apostaron por su redención… y han pagado el precio.
Un bullpen en crisis
Bird no es el único bajo fuego. Devin Williams, adquirido en la misma ventana de cambios para reforzar las últimas entradas, también ha colapsado. Permitió el jonrón del empate el lunes y ahora registra una efectividad de 7.71 en sus últimas siete salidas, con múltiples salvamentos desperdiciados.
Los Yankees reforzaron su bullpen con movimientos agresivos, incluyendo las llegadas de David Bednar y Camilo Doval, pero hasta ahora, la unidad no ha respondido. Peor aún, el equipo fue barrido por los Marlins en tres juegos como visitante, y ha dejado escapar múltiples ventajas en los últimos innings.
¿Perdieron los Yankees el cambio?
Aún es temprano para juzgar definitivamente el canje que trajo a Bird, pero los primeros indicios no son alentadores. Colorado recibió dos prospectos por un lanzador que Nueva York ya relegó, y si Bird no recupera la forma que mostró a inicios de la campaña, este podría convertirse en otro movimiento fallido de la gerencia neoyorquina.
El mensaje es claro
Con la presión de clasificar a los playoffs creciendo, los Yankees no pueden darse el lujo de perder juegos por fallas del bullpen. La opción de Bird por ahora está fuera del panorama, y Boone deberá confiar en un grupo que aún no se estabiliza. La paciencia se acaba en el Bronx, y el margen de error es cada vez más pequeño.