Los Yankees de Nueva York están pasando por un momento complicado con una racha de cinco derrotas consecutivas, en gran parte por decisiones cuestionables del manager Aaron Boone con el bullpen. En un juego reciente contra los Rangers, Boone decidió usar a Devin Williams en una situación de alta presión, a pesar de que el lanzador había tenido actuaciones malas recientemente. Williams permitió carreras que decidieron el partido, generando críticas y desconcierto.
El análisis sugiere que Williams podría recuperarse si se le usara en situaciones de menor riesgo, como la sexta entrada, donde podría recuperar confianza enfrentando a bateadores menos exigentes. Por otro lado, se menciona que otros relevistas con buen rendimiento esta temporada, como Tim Hill, ideal para la séptima entrada, y Camilo Doval, efectivo contra bateadores zurdos en la octava, no están siendo aprovechados adecuadamente.
Finalmente, Luke Weaver, que tiene excelente efectividad en la novena entrada y demostró su valía en la postemporada pasada, fue dejado de lado como cerrador, una decisión que sorprende y preocupa. Si Weaver no funcionaba, había otros lanzadores confiables disponibles que Boone tampoco utilizó.
En resumen, las malas decisiones en el manejo del bullpen están contribuyendo al mal momento de los Yankees, y muchos creen que el equipo podría mejorar significativamente si se optimizara el uso de sus lanzadores de relevo.