Luis Ortiz, lanzador de los Guardians, seguirá apartado bajo investigación por apuestas
El lanzador derecho de los Cleveland Guardians, Luis Ortiz, permanecerá alejado del montículo al menos hasta el 31 de agosto, luego de que su licencia administrativa remunerada fuera extendida en medio de una investigación por apuestas sospechosas, según anunció el equipo el pasado viernes.
La licencia inicial fue otorgada por MLB el 3 de julio, días antes del receso del Juego de Estrellas, luego de que una firma de integridad dedicada a monitorear las apuestas deportivas detectara movimientos inusuales relacionados con dos lanzamientos específicos de Ortiz durante el mes de junio. Los apostadores habrían colocado dinero anticipando que Ortiz no lanzaría a la zona de strike o cometería un error, lo cual se cumplió: ambos pitcheos terminaron fuera de la zona, uno de ellos rebotando en el suelo.
Aunque los detalles específicos de las apuestas no han sido revelados públicamente, el patrón fue lo suficientemente llamativo como para que la liga abriera una investigación formal. Ortiz, de 26 años, fue traspasado desde los Piratas de Pittsburgh a los Guardians el pasado invierno. En lo que va de temporada, registra una marca de 4-9 con efectividad de 4.36 en 16 aperturas.
La política de la MLB sobre apuestas es clara: tolerancia cero. La liga ha endurecido su postura en los últimos años tras escándalos recientes, como la suspensión de por vida del infielder Tucupita Marcano en 2024 por apostar en partidos de la MLB, y el despido de un árbitro por conductas similares.
Es importante subrayar que la licencia otorgada a Ortiz es "no disciplinaria", lo que significa que aún no se ha determinado su culpabilidad, y que sigue recibiendo su salario mientras dura la investigación. Este tipo de licencia es parte de un acuerdo entre MLB y la Asociación de Jugadores (MLBPA) y puede extenderse indefinidamente, según el progreso de la investigación.
En caso de que se compruebe su implicación directa en manipulación de partidos o apuestas internas, Ortiz podría enfrentarse a sanciones severas, incluida la suspensión indefinida o incluso de por vida.
Mientras tanto, los Cleveland Guardians han evitado hacer más comentarios al respecto, limitándose a confirmar la extensión de la licencia. El caso de Ortiz se convierte en otro recordatorio de los riesgos del creciente vínculo entre el deporte y el mercado de apuestas, un tema que preocupa cada vez más a las ligas profesionales.