Oneil Cruz electriza el HR Derby 2025 con un jonrón de 511 pies y una actuación histórica
El lunes por la tarde, en un Truist Park a reventar de fanáticos, Oneil Cruz ofreció uno de los espectáculos más impresionantes que se recuerden en la historia reciente del Home Run Derby. El campocorto de los Piratas de Pittsburgh no solo demostró su descomunal poder, sino que dejó una marca imborrable con un batazo que rozó la leyenda.
Un cañonazo de 511 pies
Desde el primer swing en la primera ronda, Cruz mostró sus intenciones. Su batazo de 511 pies, que aterrizó justo debajo del letrero de RaceTrac en el jardín derecho-central, igualó el récord del jonrón más largo en la historia del Derby (fuera de Coors Field) desde que Statcast empezó a medir las distancias en 2016. Fue un momento que paralizó al estadio y desató la euforia de los asistentes.
Dominio absoluto en la primera ronda
Con un bate personalizado con la temática de Donkey Kong, Cruz machacó pelota tras pelota. Finalizó la primera ronda con 21 jonrones, empatando con Junior Caminero (Rays) como líder de esa fase. De sus 21 vuelacercas, cinco superaron los 475 pies, consolidando su reputación como uno de los bateadores con más poder bruto en la MLB.
También rompió el récord de los Piratas en un Derby, superando los 18 jonrones que Josh Bell había establecido en 2019, y se convirtió en el primer jugador de Pittsburgh en avanzar a una semifinal en este evento.
Eliminado en semifinales, pero no sin lucha
Ya en la fase de clasificación, Cruz se enfrentó a Cal Raleigh, receptor de los Mariners, quien había avanzado con 17 jonrones. Raleigh inició con una feroz ronda de 19 cuadrangulares, estableciendo la presión.
Cruz respondió con cuatro jonrones en sus primeros swings, pero el ritmo fue difícil de sostener. Cerró su turno regular con 10 jonrones y conectó tres más en el tiempo de bonificación para terminar con 13, insuficientes para superar a Raleigh, quien más tarde se coronaría campeón del evento.
Un espectáculo inolvidable
Aunque Cruz no levantó el trofeo, su exhibición de fuerza, potencia y espectáculo lo convirtió en uno de los protagonistas de la noche. El jonrón de 511 pies ya es parte del folklore del Home Run Derby, y su actuación dejó claro que el dominicano es uno de los talentos más emocionantes del béisbol actual.
Oneil Cruz no ganó el Derby, pero se robó el show.