La situación entre Rafael Devers y los Medias Rojas terminó siendo una ruptura pública y poco elegante, y las palabras de David Ortiz solo echaron más leña al fuego. Si bien es cierto que Ortiz tiene una influencia enorme en Boston —como leyenda, campeón y voz respetada dentro y fuera del clubhouse— su comentario fue, como mínimo, contradictorio.
Ortiz vivió gran parte de su carrera como bateador designado, una posición especializada que, justamente, lo eximía de contribuir defensivamente. Y aunque su impacto ofensivo fue legendario, su propia disponibilidad en el campo era limitada por diseño. Por eso, cuando habla de "ser un jugador completo", el mensaje pierde fuerza viniendo de alguien que prácticamente vivió como bateador exclusivo durante casi dos décadas.
El punto sobre la disponibilidad y el ego no deja de ser válido. Devers, con talento de sobra, cometió el error de expresar abiertamente su negativa a cambiar de posición, justo cuando el equipo lo necesitaba más en otro rol (por la lesión de Triston Casas). Esa inflexibilidad, sumada a sus críticas a la directiva, fue el principio del fin. Pero si se trata de egos, todos los involucrados —jugador, equipo y ahora hasta leyendas retiradas— parecen haber puesto el orgullo por encima del diálogo constructivo.
Lo que más llama la atención es la manera en la que Ortiz se ha alineado tan públicamente con la organización, algo que antes evitaba. Su historia de Instagram, más que un consejo, sonó a una reprimenda pasivo-agresiva. Y en ese tono, pierde autoridad moral ante un jugador como Devers que, a pesar de sus defectos, fue una figura central del equipo durante años, incluso en épocas difíciles.
En resumen: Ortiz tiene razón en algunos puntos —la disponibilidad, el ego, la necesidad de adaptarse— pero no es el mensajero ideal. Su crítica a Devers por no ser "completo" ignora su propio historial, y su postura, aunque probablemente bien intencionada, refleja un doble estándar que no pasa desapercibido.
David Ortiz taking a shot at Rafael Devers on his IG story. pic.twitter.com/X86OmfMc8O
— Tyler Milliken (@tylermilliken_) June 20, 2025