Los Mets de Nueva York atraviesan una etapa crítica en la temporada 2025, marcada por una preocupante caída en su rendimiento colectivo. Lo que a inicios de junio parecía un equipo listo para pelear por la Serie Mundial ha derivado en un posible colapso a mitad de campaña. Sin embargo, en medio de la tormenta, Juan Soto ha emergido como el rayo de esperanza que podría revertir el rumbo.
El miércoles por la noche, Soto conectó dos jonrones en la victoria por 7-3 sobre los Bravos de Atlanta, reafirmando su resurgimiento ofensivo en el mes más difícil del año para los Mets. El jardinero dominicano no solo disipó las dudas sobre su rendimiento, sino también las voces que lo cuestionaban por supuestamente lamentar haber dejado a los Yankees para firmar un contrato de 15 años y 765 millones de dólares con los Mets.
“Creo que está empezando a funcionar, el swing, todo va por buen camino”, declaró Soto después del partido. “Por fin se acabó el frío, así que ahora puedo divertirme”.
Y diversión es justo lo que ha traído al equipo. Con su actuación del miércoles, Soto se convirtió en el primer jugador en la historia de los Mets en registrar al menos 10 jonrones, 20 carreras anotadas y 20 boletos en un solo mes. Según Baseball Reference, entre el 30 de mayo y el 25 de junio, bateó para .333/.486/.774 con un OPS de 1.260, 11 cuadrangulares, 20 impulsadas, 24 boletos y 24 anotadas en 25 encuentros.
El mánager Carlos Mendoza destacó la estabilidad emocional y profesional del jardinero:
“El mismo tipo que vimos a principios de año, cuando parecía que el mundo se acababa porque Juan Soto no bateaba, es el mismo tipo que vemos ahora”, afirmó. “No bajó demasiado en los malos momentos, y ahora, tampoco se ha elevado demasiado”.
Pese al resurgir individual de Soto, los Mets han perdido 10 de sus últimos 12 juegos. Con récord de 47-34, se mantienen en la lucha, aunque los Filis de Filadelfia, con marca de 47-33, lideran ligeramente la División Este de la Liga Nacional.
Aun así, el impacto de Soto va más allá de sus estadísticas. Como destacó Mendoza, su constancia en la rutina, su carácter y su liderazgo en el clubhouse son factores clave para mantener unido al grupo en medio de la adversidad. Soto, por su parte, se mantiene enfocado en lo colectivo: “Lo más importante es ganar el partido”, insistió.
Si el repunte de Soto se mantiene, podría ser la chispa que los Mets necesitan para revertir su mala racha antes del receso del Juego de Estrellas y volver a perfilarse como serios contendientes al título.