Ethan Salas llegó a los Padres de San Diego rodeado de expectativas poco comunes para un adolescente. Firmado en 2023 como agente libre internacional por un bono de $5.6 millones, el joven receptor venezolano fue señalado de inmediato como el “catcher del futuro” de la organización. Su proyección ofensiva, defensa avanzada y madurez poco habitual para su edad lo convirtieron rápidamente en el principal prospecto en su posición dentro del sistema.
Sin embargo, este lunes, el equipo californiano confirmó una noticia que frena momentáneamente su ascenso: Salas estará fuera de acción por varios meses tras ser diagnosticado con una reacción por estrés en la espalda. Se espera que el joven de 18 años permanezca alejado de los diamantes al menos durante los próximos dos meses.
La lesión se originó a mediados de abril, cuando fue colocado en la lista de lesionados tras disputar solo 10 partidos con Doble-A San Antonio. En ese momento, se pensaba que se trataba de una distensión leve. No obstante, el malestar persistió durante su proceso de rehabilitación en el complejo de Arizona, lo que llevó a realizar una tomografía computarizada (CT scan), revelando el diagnóstico definitivo.
Según el gerente general de los Padres, AJ Preller, el plan actual es optar por descanso total, sin acelerar los plazos. Pese al revés, la organización mantiene una visión optimista respecto al futuro del receptor. “Esperamos que tenga muchos turnos al bate en la segunda mitad del año”, declaró Preller. “Esto es más a largo plazo. Tendrá mucho tiempo de juego este año”.
Precedentes dentro del mismo equipo brindan esperanza. El dominicano Fernando Tatis Jr. atravesó una lesión similar en sus años como prospecto y logró superarla sin consecuencias duraderas.
Salas, quien cumplirá 19 años el 1 de junio, posee una línea ofensiva de .221/.305/.347 en más de 800 apariciones al plato en ligas menores, enfrentando constantemente a rivales mayores que él. MLB Pipeline lo ubica actualmente como el prospecto número dos de la organización, solo por detrás del campocorto dominicano Leo De Vries.
El talento corre en la familia: sus hermanos José (Twins) y Andrew (Marlins) también juegan profesionalmente. Esta base familiar, combinada con su ética de trabajo y perfil atlético, hace que el optimismo alrededor de Salas se mantenga intacto pese al tropiezo físico.
Aunque los Padres han evitado acelerar su desarrollo, esta lesión representa una pausa significativa. Sin embargo, dada su juventud y potencial, el enfoque será recuperar plenamente su salud antes de retomar el camino hacia las Grandes Ligas. San Diego sigue confiando en que Ethan Salas, su receptor del futuro, volverá más fuerte.