El contrato de Joc Pederson con los Rangers ya es considerado el peor tras establecer marca desastrosa

Vaya situación la de Joc Pederson… Lo que pintaba como un movimiento inteligente para añadir experiencia y poder zurdo a la alineación de los Rangers, se está transformando rápidamente en un auténtico desastre financiero y deportivo. Es casi surrealista ver a un tipo con su pedigrí —dos veces campeón, All-Star, clutch en postemporada— convertirse en un out automático. Esa racha de 41 turnos sin hit es brutal, y lo peor es que no hay señales claras de que esté cerca de salir de ella.

Un .052 de promedio y un slugging de .069 es digno de un lanzador en la Liga Nacional antes del bateador designado universal… pero estamos hablando de un veterano que fue firmado para producir, no para hacer bulto en el lineup.

Y lo del contrato de $37 millones por dos temporadas… duele más que una recta en las costillas. Ya muchos aficionados están comparando esto con otros fracasos sonoros de contratos en la historia de los Rangers —como el de Chan Ho Park allá por los 2000— pero con la diferencia de que en este caso, la caída de Pederson ha sido tan pronunciada y tan inmediata que no ha dado ni tiempo de justificar la firma.

La gran pregunta es: ¿qué hacen ahora los Rangers? Porque dejarlo en el roster solo por el contrato es una losa competitiva, pero soltarlo sería aceptar una pérdida multimillonaria sin retorno. Si no hay una mejora drástica pronto, la única opción viable podría ser un DFA (designación para asignación), algo que ya algunos insiders de Texas están empezando a sugerir.

¿Tú qué harías si fueras Chris Young, el gerente general? ¿Le das unos juegos más o ya es hora de cortar por lo sano antes de que este experimento arrastre al equipo entero?

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