Devin Williams, en la cuerda floja como cerrador de los Yankees tras preocupante inicio de temporada

La lluvia concedió el sábado un día extra a los Yankees de Nueva York para digerir la difícil situación que atraviesa su cerrador, Devin Williams. Sin embargo, la posibilidad de un cambio en el rol de taponero comienza a cobrar fuerza dentro del equipo, apenas un mes después de iniciada la temporada 2025.

El manager Aaron Boone no descartó públicamente una modificación en su bullpen luego de la más reciente actuación de Williams, quien permitió tres carreras en la novena entrada y convirtió una ventaja de 2-1 en una derrota por 4-2 frente a los Azulejos de Toronto. "Aún hablaremos de esto", señaló Boone la mañana del sábado, tras la suspensión del encuentro debido a la amenaza de mal tiempo. "Aún no he visto a Devin", agregó, reflejando así la creciente incertidumbre en torno al desempeño de su cerrador.

Williams, dos veces All-Star y adquirido desde los Cerveceros de Milwaukee en la pasada temporada baja, ha tenido un inicio para el olvido en el Bronx. El derecho ha permitido 10 carreras limpias en apenas 10 apariciones, más de las que toleró en sus anteriores 61 salidas combinadas en Milwaukee. Su efectividad se disparó a un alarmante 11.25.

El principal problema radica en que su característico cambio de velocidad, históricamente devastador, ha sido mucho más vulnerable en esta campaña. Además, sus dificultades para controlar la zona de strike han derivado en conteos desfavorables y menor generación de swings fallidos.

Boone, pese a la crisis de resultados, defendió la trayectoria de Williams. "Ha sido uno de los cerradores más dominantes en la liga", subrayó el manager. "Sé que los resultados no han sido buenos, pero muchas de sus herramientas siguen ahí. Una vez que empiece a controlar los conteos, espero que vuelva a ser el cerrador dominante que ha sido".

Sin embargo, la paciencia de la afición neoyorquina parece haberse agotado. Durante el desastroso noveno inning del viernes, los cánticos de "¡Queremos a [Luke] Weaver!" y los abucheos resonaron en el Yankee Stadium mientras Williams abandonaba el montículo.

El propio lanzador reconoció su mal momento al declarar: "Nada está funcionando bien ahora". Boone, por su parte, evitó ser contundente respecto a la confianza del equipo en Williams. "Este no es un jugador que haya pasado su mejor momento", insistió el manager. "Tiene el historial, el arsenal y la capacidad para superar este bache".

A pesar del respaldo verbal, la situación de Williams como cerrador de los Yankees pende de un hilo. El equipo deberá decidir pronto si seguir apostando por su recuperación o explorar otras opciones para proteger las ventajas en la novena entrada.


Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente