Dustin May regresa al montículo tras una experiencia cercana a la muerte y lanza una brillante apertura
Dustin May, lanzador derecho de los Dodgers, regresó al montículo en una de las historias más conmovedoras de la temporada 2025. Tras superar una experiencia cercana a la muerte debido a una grave lesión en el esófago, May ofreció una actuación que testifica su resiliencia y su determinación.
Una apertura histórica:
En su primer juego de Grandes Ligas desde el 17 de mayo de 2023, May fue brillante en su regreso. Lanzó cinco entradas, permitió solo un hit y una carrera inmerecida en la victoria por 3-1 sobre los Bravos de Atlanta. Durante su actuación, ponchó a seis bateadores y otorgó tres bases por bolas. Este regreso no solo fue notable por su calidad en el montículo, sino también por lo que representaba: una historia de superación personal.
Un accidente que casi le cuesta la vida:
La historia de May no es solo una de béisbol, sino también de milagro y perseverancia. El lanzador pasó la temporada pasada recuperándose de un desgarro en el tendón flexor de su brazo derecho, pero la verdadera prueba llegó cuando sufrió un desgarro esofágico debido a un accidente trivial. Mientras comía con su esposa en Arizona, un trozo de lechuga se atascó en su garganta, lo que, al intentar pasarlo con agua, resultó en una perforación de su esófago.
“Es una de esas historias que inventas, pero fue real,” dijo su compañero Mookie Betts, quien quedó asombrado de la gravedad del accidente. May fue sometido a una cirugía de emergencia esa misma noche, un momento que cambió su perspectiva sobre la vida y el béisbol.
Recuperación y regreso al béisbol:
"Después de lo del esófago, fue un reinicio total," recordó May. “No podía hacer nada en ese momento, así que jugar béisbol estaba al final de mi mente. Solo intentaba recuperarme, volver a casa y ver el amanecer.” A pesar de la grave lesión, el derecho mantuvo su fuerza mental y se dedicó por completo a su rehabilitación.
El regreso al montículo:
El primer lanzamiento de May en su regreso fue una sinker de 96 mph contra Michael Harris II, el primer bateador de los Bravos. Luego, ponchó a Austin Riley y Matt Olson. Cuando salió del montículo, sonrió y chocó las manos con sus compañeros, celebrando no solo su éxito en el juego, sino su regreso triunfante después de tanta adversidad.
"Significa mucho saber que mis lanzamientos siguen funcionando," dijo May, al reflejar lo importante que fue para él poner de nuevo su habilidad en el campo al servicio de su equipo.
Una lección de resiliencia:
May reconoció que, durante el proceso, no veía mucha luz al final del túnel. Pero con determinación, luchó para salir adelante y encontrar su camino de regreso al béisbol. Su victoria en el juego es más que solo una estadística de la temporada; es un testimonio de su fuerza interior y su capacidad para superar obstáculos.
Dustin May no solo regresó al béisbol, sino que lo hizo con una lección invaluable de vida que inspira a todos en el deporte y más allá.