La advertencia del Distrito Escolar Alice en Texas sobre la posible intervención de la Patrulla Fronteriza en autobuses escolares ha generado una fuerte controversia. La superintendente Alysia Trevino informó que los agentes tienen autorización para interrogar a los estudiantes sobre su estatus migratorio en los retenes fronterizos y que, en caso de no contar con documentación, podrían ser bajados y deportados.
Sin embargo, el jefe de la Patrulla Fronteriza, Mike Banks, desmintió estas declaraciones y calificó la idea de que los agentes busquen detener a menores en autobuses escolares como “absurda”.
Este incidente ocurre en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en Texas. El gobernador Greg Abbott ha desplegado más de 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera y ha reforzado las facultades estatales para detener a migrantes. Además, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) mantiene la autoridad de operar retenes hasta 100 millas (160 km) dentro del territorio estadounidense.