A pesar de ser el equipo más popular de la MLB, los Yankees de Nueva York han mantenido durante muchos años una estricta política en relación con la apariencia de sus jugadores. Esta normativa prohíbe el uso de barba y cabello largo, una regla que recientemente fue cuestionada de manera contundente por Cameron Maybin, quien formó parte del equipo durante varias temporadas.
El ex jardinero expresó su opinión a través de sus redes sociales al afirmar: "Esta podría ser una opinión impopular para los fanáticos de los Yankees, pero les sorprendería saber cuánto más atractivos serían los Yankees si se deshicieran de esa regla del vello facial".
Maybin reveló que muchos jugadores de calidad consideran esta regla como absurda y comentó: "No creerían cuántos jugadores de calidad piensan que es una regla descabellada". Hizo hincapié en la necesidad de evolucionar con los tiempos al decir: "Quiero decir, vamos, nos acercamos al 2024, déjalo ya, y juro que sería más atractivo". Sus declaraciones se basaron en sus propias conversaciones y experiencias mientras estuvo en el equipo.
La publicación de Maybin ganó rápidamente popularidad, recibiendo el respaldo de numerosos usuarios. Uno de ellos expresó su acuerdo, afirmando: "¡No podría estar más de acuerdo!". Otro usuario planteó la pregunta de cuántos jugadores talentosos podrían haber pasado por alto los Yankees debido a esta regla, iniciando así un interesante debate.
La tradición de los Yankees de prohibir la barba y el cabello largo se remonta a la década de 1970, cuando el entonces dueño del equipo, George M. Steinbrenner, estableció la regla conocida como "La pulcritud cuenta". Esta normativa especificaba que "ningún jugador, entrenador o ejecutivo masculino puede tener cabello que llegue hasta el cuello de la camisa o cualquier vello facial que no sea un bigote".
Steinbrenner explicó en aquel momento que la regla se implementó porque, al observar a los jugadores desde las gradas, a menudo no los reconocía. Aunque aclaró que no tenía nada en contra del cabello largo en sí, buscaba crear un sentido de orden y disciplina en el equipo, considerando que la disciplina es fundamental para un atleta. Sentenció que los jugadores podían bromear al respecto, siempre y cuando obedecieran la normativa.